27 March, 2019

Cristina Ávalos – Sexual Somática

Desde pequeña he tenido una gran curiosidad por el sexo y los placeres del cuerpo. Descubrí la masturbación a una edad muy temprana y pese a los intentos de mi madre a que desistiera en el descubrimiento de mi cuerpo, yo seguí con lo mío, eso sí, ocultándome e intentando reprimir toda expresión de placer, esto unido a mi baja autoestima y complejos, condicionarían el principio de mi vida sexual adulta.

Al principio de mi pubertad empecé a sentir deseo hacia otros, pero mis complejos, la vergüenza y el miedo a desnudarme delante de otra persona seguían muy latentes.

Hasta que a los 17 años, me eché novio y me dije a mí misma, “Mira ya esta bien! vamos a ver que eso dé hacer el amor..."y así, empecé a mantener mis primeras relaciones sexuales. Superé el miedo a desnudarme delante de otra persona, pero fue un paso adelante a medias, ya que no conseguía llegar al clímax. Y aunque, al principio le echaba la culpa a él por no saber complacerme, más adelante me di cuenta que la solución solo la tenía yo, ya que lo que me pasaba era que me daba vergüenza llegar al clímax delante de él y sin darme cuenta yo misma me boicoteaba.

Años más tarde, de nuevo soltera y habiendo superado algún complejo más... me sentía más segura de mí misma, y con un deseo de experimentación irrefrenable. Eso me llevó a tener múltiples amantes. Y aunque encontré algunos entregados, generosos e imaginativos, debo reconocer que la mayoría practicaban un sexo pobre, monótono, coito centrista y repetitivo que, una vez pasada la pasión del principio, una perdía las ganas de seguir practicando sexo con ese tipo de individuos. Lo bueno de este camino de experimentación, es que conseguí romper mis barreras, y experimentar el clímax en pareja. Fui capaz de darme cuenta cuan importante es mi placer para mí, para mi pareja sexual y para la calidad de todo el encuentro. Ya que mis sensaciones placenteras alimentan al otro y las suyas me alimentan a mí, y a la energía sexual que se genera durante el acto maravilloso de hacer el amor, que más allá de creencias románticas, es un acto de conexión con uno mismo, de sanación, de creación mágica y una práctica altamente poderosa.

A nivel profesional me dedico desde hace más de 15 años al masaje sensitivo, lo que me ha permitido familiarizarme en el trabajo con el energía sexual. Y ver la poderosa herramienta de sanación que puede ser el placer. Qué acompañado de una buena gestión emocional puede hacer de esto una poderosa herramienta de sanación y crecimiento personal.

Mi vocación por ayudar a otras mujeres a mejorar su relación con el placer y su propia sexualidad me han llevado a certificarme cómo Coach Sexual y Terapeuta Sexual Somática.

Algo que me ha aportado herramientas muy valiosas para acompañarlas en su camino de empoderamiento y sanación sexual. Que unido a mi propio proceso y experiencia personal, me hacen entender en qué momento se encuentran y cuál es la mejor forma de acompañarlas.

 

Formación personal:

Sex Coach y de Parejas certificada por la Asociación Española de Terapias Sexuales AETS

Terapeuta Sexual Somática (Sexological Body Work) certificada por el Instituto de Cuerpo y Sexualidad de Barcelona

Iniciada en Tantra y Sexualidad Consciente

Iniciada en Tao Sexual

Iniciada en técnicas sexuales y cuidados de la juventud y la salud de las Tigresas Blancas

Aprendiz en “El camino del Iniciado” chamanismo y creación de realidad consciente

Maestra Reiki

 

Experiencia personal:

Masajista con más de 15 años de experiencia, especializada en masaje sensitivo y trabajo con la energía sexual

Sanadora sexual

Formadora en talleres de educación sexual para adultos

Experta en placer y estimulación

 

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